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La opinión del Navegante
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El pasado martes 26 de abril, podíamos leer en la primera de GRANADA HOY: “El mapa oficial de la Junta sitúa las fosas de Víznar en Alfacar”. El actual alcalde de Víznar (Luis Antonio Pérez) aparece con esta frase: “Exigimos que se corrija tan tremenda desinformación y tamaña falta de rigor histórico, científico y técnico”. La presidenta de la ARMH de Granada (Maribel Brenes) lo achaca a un “error informático” de Justicia. La elaboración del mapa en la provincia de Granada ha estado coordinada por “supuestos expertos”, caso de Miguel Gómez Oliver o Rafael Gil Bracero, profesores investigadores de Historia Contemporánea de la UGR, y elaborado además de Brenes por otros miembros de la asociación como Francisco González, Juan Hidalgo y Eusebio Rodríguez. En la página 9 Elena Llompart pone de relieve los errores y recoge la indignación del alcalde que dice “no es nueva, pues siempre ha reclamado más protagonismo para su municipio...en relación al asesinato de Lorca”. Hoy miércoles, leemos en las páginas 6 y 7, que “Justicia no asume el error del mapa de fosas...y contactará con la ARMH para analizar si se han producido fallos en el atlas...”. A parte, Brenes critica fuertemente al alcalde y ayuntamiento de Víznar. Ante el nuevo panorama, coincido con Alejandro V. García, que define todo como “una chapuza”.
Si con los medios actuales, el dinero público invertido y el tiempo pasado, todavía se producen estos errores y despropósitos, ¿qué podrían decir personas como Gerald Brenan, Claude Couffon o, sobre todo, Agustín Penón, que ya en 1956, llega a conclusiones prácticamente definitivas sobre este tema. Quince años después Ian Gibson, viene a señalar el mismo sitio del enterramiento de García Lorca, el que a ambos indicó Manuel Castilla (“el comunista”). Tuvo en su poder el legado de Penón entre 1980 y 90, utilizando para su Biografía de Lorca, fotos y documentos inéditos de Agustín. Tras el fracaso de la búsqueda en ese lugar, cobran más verosimilitud otras hipótesis, una poza en el campo de instrucción de las tropas (José María Nestares a Eduardo Molina Fajardo) o, ¿por qué no?, que fuese/n quitados de allí y echados a otra fosa muy pronto (ya lo menciona Penón) o que se lo llevara su familia previo pago de una cantidad ( Fernando Guijarro Arcas).
Los errores pueden corregirse, pero la postura del alcalde, desde mi punto de vista, peca de bastante interesada. Parece mentira que tengamos que asistir a estas alturas a enfrentamientos entre pueblos vecinos por un asunto tan triste. Que si hay más fosas o muertos en tu término que en el mío, o que si Lorca estuvo más horas en la Colonia, que pertenece a Víznar, aunque pudiera morir en Alfacar. ¿Todo por el poderoso caballero? Mientras tanto, la Huerta de San Vicente con humedades y poco mantenimiento, el Parque García Lorca por Arabial con los servicios cerrados, llenos de grafitis y con un olor repugnante, y la primera obra de teatro del Centro Lorca se tiene que estrenar en el Isidoro Máiquez por el retraso de las obras. ¿Desmemorias lorquianas o de nuevo don dinero? JOSÉ MANUEL ONIEVA
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En plena crisis económica más o menos general, asistimos, desde hace dos años, a la versión española de la misma, al estallido de la “burbuja inmobiliaria”. En palabras de muchos empresarios ligados a la construcción directamente o de sus industrias auxiliares, y, faltaría más, de bastantes alcaldes de uno y otro color político, oímos o leemos en los medios: “...es que en dos años no se mueve una grúa en mi municipio”, dijo, por ejemplo, Avelino Menéndez, alcalde del PP de Salobreña.
Durante los pujantes años del “ladrillo a gogó”, observábamos cómo se iban macizando las plataformas o glacis de erosión que rodean la Vega y ciudad de Granada. O en pleno centro de la misma, el ilegal y mamotrético Edificio Nevada. Seguimos, bajamos por el Valle de Lecrín y más de lo mismo, hasta la Costa Tropical y allí nos podemos quedar pasmados ante la tremenda proliferación de adosados, chalets, los menos, apartamentos y “torres” por doquier. Visiten pueblos como Salobreña y, sobre todo, Almuñécar y sus anejos, Taramay, Velilla, el propio casco de la fenicia Sexi, y la Herradura, playa del Muerto, Marina del Este y se percatarán bien de lo que les cuento. No se pierdan Motril y todo lo ligado al Golf y Playa Granada, bien que aquí, con algo más de espacios abiertos. Vayan hacia Torrenueva, Calahonda, Castell de Ferro etc. y lleguen al límite con Almería. Comprobarán más y más, a parte de una autovía nueva rota y una inmensa maraña de plásticos que todo lo van invadiendo.
¿Cuántos terrenos no habrán sido recalificados y cuantos euros no habrán ingresado los ayuntamientos, algunos políticos y propietarios, constructores o promotores, en negro negrísimo? Poco a poco los casos más flagrantes han ido llegando a los tribunales y ¿para qué? ¿A caso se acatan las sentencias y se reponen de la mejor forma los atentados urbanísticos ejecutados? No. ¿Devuelven el dinero sisado al erario público? No. Ante esto, ¿es España un “estado social y democrático de derecho” como consagra nuestra vigente Constitución? Yo creo que no. En Salobreña, o en Granada, terrenos cedidos por inmobiliarias para uso público, los recalifica el pleno municipal para uso terciario de servicios, o docente y se construyen centros en lugares inapropiados, ya hablaré de algún caso otro día. Mien tras tanto, los propietarios a callarse. El Edificio Nevada, ilegalidad y atentado ecológico y natural horrible, quieren que siga para adelante con una timorata sentencia por todos recurrida, como es lógico. Los políticos implicados se van de rositas. Argumento: que hay mucho paro y gente inocente pillada...Se debería demoler y restaurar el suelo, y si no fuera posible, dedicarlo a fines lúdicos, culturales o deportivos pero “no lucrativos”. Es mi opinión. Leíamos en la prensa local (GRANADA HOY del 16 de enero pasado) que en Monachil (Pradollano) “El juzgado ordena el precinto del edificio Marisol al no poder derribarlo”. El magistrado ordenó la demolición y al verse afectados “terceros adquirentes” lo precinta, pues muy bien. Sin Estado de derecho no nos queda nada. Desterremos lo de “SEGUIMOS Y NO PASA NADA, YA LO LEGALIZARÁN”. Recuerden el Hiper cerrado en tiempos del ínclito Jara Andreu, el Rey Chico, La Chumbera etc.
JOSÉ MANUEL ONIEVA MARIEGES |
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Desde hace bastante tiempo, pero sobre todo en los últimos años, asistimos a una extraordinaria proliferación de mascotas de diverso tipo, en particular perros y perras. Nada tengo yo, en principio, en contra de tal realidad, máxime cuando a tales se les tiene por “los mejores amigos del ser humano”. A veces asisto a tiernas escenas de amor entre dichos animales y sus respectivos dueños y dueñas. Escenas que, sin exagerar, nada difieren del cariño que unos padres pueden tener por sus hijos e hijas. Para colmo, ahora, con el frío invernal, se les ve bien abrigaditas las mascotas con toda suerte de prendas de vestir de variados materiales y diseños. Las tiendas dedicadas a tales animales y a sus accesorios también se han expandido por doquier, las estanterías de las grandes superficies se han colmado de alimentos y “delicatesen” y los veterinarios/as deben de estar la mar de contentos por el incremento de sus ganancias.
Nada en contra repito, salvo la tremenda paradoja de observar el desprecio, a veces, o la indiferencia, las más, con que sus propietarios se relacionan con los pobres que piden por las calles, o con otros vendedores ambulantes de diversas razas y credos que intentan subsistir, bastante mal por cierto, a la tremenda crisis económica actual. También choca bastante la proliferación de tales animales y del feroz consumo de consolas, electrodomésticos, móviles, etc.etc. y el penoso estado de nuestra natalidad. Da que pensar, ¿no creen?, sobre todo, cuando, pasada la novelería de los primeros meses, van creciendo, van generando problemas en las reducidas viviendas actuales, y acaban muchas de ellas abandonadas en plena calle, carretera o camino.
Mención aparte merece la absoluta falta de civismo del que además hacen gala la mayoría de sus amos y amas. Las calles, plazas, parques, esquinas, ruedas de vehículos, buzones de prensa y de correos, farolas...están invadidas de excrementos y orines de tan gentiles y nobles animales. Pese a los esfuerzos de algunos ayuntamientos por poner contenedores y cepillos con recogedores, muchos no los utilizan. La solución para los orines no se plantea. Conozco porteros de edificios que deben fregar con lejía los pilares y esquinas de los mismos. Una auténtica vergüenza, otra más de nuestra incívica vecindad. En países, como Holanda, me cuentan que las multas son ejemplares por tales actos y que esas necesidades se hacen en sus casas o en recintos apropiados. Los árboles sufren, las plantas se secan y los olores proliferan y atraen insectos. Se da la paradoja de que una persona, acuciada por una extrema necesidad y, con recato y en lugar discreto, puede ser multada por orinar en la calle y las mascotas no y sus dueños y dueñas tampoco. Piénsenlo.
JOSÉ MAN UEL ONIEVA
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El pasado domingo día 9, pude leer una noticia en el diario GRANADA HOY que se titulaba algo así como: “SOS racismo se queda sin sede en Granada”. Como tal me impactó y cuando la leí me produjo una seria tristeza.
La redactora, Llompart, explicaba de boca del representante de dicha ONG, el Sr. José María Viteri, el desarrollo de los acontecimientos que han conducido a un juicio de desaucio por el impago de siete cuotas de unos 400 euros mensuales y el alzamiento (echarles a la calle) está previsto para el próximo lunes día 17.
Me personé en el local del Solarillo de Gracia, sito en un edificio donde antiguamente estuvo el hotel Versalles y pude ponerme al tanto del tema.
El local, sin ventana alguna y de no muy granes dimensiones, con humedades y recalos, creo que no debiera pagar esa renta. No voy yo a juzgar nada, no obstante, sino desde este escrito, alentar a cuantos ciudadanos quieran solidarizarse con la buena labor que desarrollan estas personas (en la oficina tres o cuatro voluntarios, no más creo) a que se hagan socios cooperantes de la misma con alguna aportación mensual y a, si está en sus manos o en las de cualquier institución oficial o privada, civil o religiosa, pudiesen ceder por algún tiempo, en principio para que no se vean sin sede y teniendo que retirar sus escasos enseres, un local pequeño, con una o dos mesas de despacho y poco más, mejor gratuitamente o, si no es posible, con una renta mucho menor y acorde con los tiempos tan difíciles que se están viviendo en plena crisis económica, negada hasta la saciedad por el gobierno de ZP, al que le está estallando en las manos.
Por mi parte yo ya he hecho las gestiones oportunas cerca de una institución local, cuyo nombre no revelo por prudencia, y me han ofrecido estudiar el caso con interés y darme una respuesta al respecto. Parece mentira que con la cantidad de dinero privado que gastamos en lujos, tonterías y cosas sin importancia, devorados por la tremenda fiebre consumista, no podamos aportar una pequeña cantidad para estos fines tan nobles y necesarios. Y no digamos las instituciones, en particular las políticas, de todas las administraciones y partidos.
Aunque nos pueda parecer mentira en nuestro año 2011, en España, Andalucía y Granada, hay mucho más racismo del que nos podemos imaginar. En la sede de SOS racismo me lo explicaron claramente. Tal vez Granada no sea de las provincias andaluzas con este problema más candente, pero ¿qué puede suceder en Almería, Huelva, Jaén etc.? Por favor, que nadie se moleste.
Yo mismo he vivido un tema que ha rozado el racismo en la escolarización de una persona negra en nuestra ciudad sin ir más lejos. Ayudar a estas ONGS, como, por ejemplo, GRANADA ACOGE también, debiera ser un orgullo para quien lo haga, sólo por solidaridad.
JOSÉ MANUEL ONIEVA MARIEGES.
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El pasado día 28 de los corrientes, en un periódico local de Granada, en la sección de Cartas al Director, aparecía una con el título de “Católicos y taurinos”. Tal misiva como tal la voy a responder, pero creo, en realidad, que debiera mejor ser la “inocentada” propia del día, porque, y en mi opinión, no puede pecar más de taurofobia, de falta de respeto a los católicos y a cualquier sensibilidad religiosa o agnóstica, e incluso a la tan cacareada por algunas mujeres, “igualdad de género. Intentaré explicarme.
Sra. María Luisa Ibáñez Gutiérrez, ¿qué tendrá que ver la religión con las corridas de toros o con la popularmente conocida “fiesta nacional”? Supuesto que algo tuviera que ver, que no lo creo, ¿ porqué se ha fijado en los católicos y no en los musulmanes, los judíos, los protestantes, los budistas, los agnósticos o los ateos? ¿Podrá haber algunos de estas confesiones religiosas a los que les gusten los espectáculos taurinos – no sólo las corridas o novilladas – o nada más es patrimonio afectivo de los católicos. Respóndase y responda si puede.
Si, como usted dice, que tampoco estoy muy seguro de que lo crea correctamente, Dios creó todo y todo, por tanto, es sagrado y digno del máximo respeto, ¿es usted panteísta o católica? Es que a mí me crea profundas dudas, aunque nada me importa. Dios creó el Universo y a sus criaturas, pero tengo entendido, que las puso todas al servicio del hombre, su criatura más perfecta, a la que, además, dotó de inteligencia. De esto último desconozco cómo andará usted para confundirlo todo y hacer tantas mezclas y aleaciones.
Por otra parte, me parece que su escrito, ignoro si usted también, describe un cierto tufillo de “feminismo militante muy progre y a la moda”. ¿Por qué esa especie de parábola o conversación entre una persona creyente y su hijo no se produce entre esa persona y su hija? ¿No hay que explicarle también a las hijas, a las niñas, todas las atrocidades que se hacen con los toros? ¿Las mujeres no deben de hacerlo también? ¿A usted y a su hija no debe el Señor pillarles confesadas? Reflexione y concluya. No meta a Dios, ni al Señor, en estos temas humanos. “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César” y no olvide que “...todo lo bueno o lo malo sale del interior de las personas...”.
Como profesor de Historía y católico, le diré que el toro es un animal totémico de la cuenca del Mediterráneo, como poco, (Cultura cretense o minoica, por ejemplo). Por otra parte, como profesor de Geografía y amante del equilibrio de los ecosistemas, le diré que la dehesa (del latín defesa) se mantiene por la existencia del toro de lidia y en ella otros muchos animales, caso del cerdo o lince ibéricos a los que tanto aman y protegen. Y hasta en departamentos de Francia y ciudades (Arles y otras) aman las corridas de toros. Un toro bravo muere, en noble lucha de igual a igual, con unos hombres valientes y de lo contrario moriría en un vulgar matadero. Elija. ¿No sufren los peces al ser pescados mientras se asfixian? Un saludo ecológico.
JOSÉ MANUEL ONIEVA MARIEGES. |
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